Detrás del taller: un día en Auseva 5

Detrás del taller: un día en Auseva 5 - TRES D

No tengo nave. Tengo una mesa en Auseva 5, Avilés.

La gente me pregunta si esto es "industrial". No. Es más lento.

7:30 – La impresora ya está trabajando
Bajo a por el café de la mañana y la Ender lleva tres horas con un Sabugo. Huele a plástico caliente. Es PLA, de maíz, no huele mal. La miro como quien mira el horno: ¿habrá salido bien la capa de la torre?

9:00 – Lijar
Saco la pieza. Siempre hay hilos, siempre hay que lijar. Se me mete el polvo blanco en las uñas y ya no se va en todo el día. Pongo la radio. Lijo la base, lijo la torre. Si no lo hago ahora, luego la pintura no agarra.

11:00 – Las matitas
Esta es la parte que nadie ve. Con un palillo y pintura verde, pongo las matas una a una en las piedras. No hay plantilla. Cada Sabugo tiene sus matas en sitio distinto. Tardo 20 minutos por pieza. Es lo que hace que no parezca de Amazon.

14:00 – La foto con tirita
Antes de empaquetar, hago la foto. Siempre en la mano, para que se vea el tamaño. El otro día me corté lijando y salí con tirita. La dejé. Así es como trabajo.

16:00 – Empaquetar
Caja de cartón, papel kraft, una nota escrita a mano: "Gracias, de Avilés". Lo bajo a Correos en la calle La Cámara.

No hago 100 al día. Hago 5. Y cada una pasa por mi mesa.

Por eso cuando compras un Sabugo no compras una maqueta. Compras una mañana en Auseva 5.

Soy de aquí. Y lo hago aquí.