Avilés en miniatura
Soy de Avilés. Vivo a 300 metros de Sabugo y la veo todos los días.
Empecé con una impresora 3D en casa y pensé: ¿por qué no tenemos nuestros propios recuerdos, hechos aquí?
Cada iglesia, cada rincón, lo imprimo en PLA y lo pinto a mano en mi taller. No sale de una fábrica, sale de mi mesa, con el pincel y las matitas puestas una a una.
No son perfectas. Son de Avilés.
Para ti si te vas fuera, para regalar, o para tener Avilés en la estantería.